Tu madre, mi mayor problema

Estoy harto Claudia. Cada vez que te digo algo, simplemente me ignoras. Y no quiero exagerar, pero todos los días pasa lo mismo.

Déjame preguntarte algo. Esos dientes que dejan entrever una risita burlona, ¿son un acto robótico o de verdad tienes ganas de sonreir?

Me hierve la sangre cuando recuerdo el “suceso” Claudia. El “evento”. Aunque siempre lo negaste, lo sabemos los dos. Y ya sé que desde “el evento” te reclamo todos los días. Pero es que yo siempre sentí algo raro cuando veía al joven de la tiendita llevar los víveres a los depas de los vecinos. Sentía horrible cuando me decías que vino Carlitos… Otra vez el pinche Carlitos. Tiene 20 años el cabrón. Se llama Carlos. Y me vale madres que lo conozcas desde que estaba pequeño. ¡Me vale!

Qué casualidad que “siempre” faltara algo en la despensa. Qué “casualidad” que siempre pidieras a la tiendida de Doña Mary, que te enviaran 2 o 3 cositas con el joven “que trabajaba para ayudarse en sus estudios. El pinche Carlitos”. Que “casualidad” que el cabroncito siempre llevara los pedidos en camisa sin mangas, dejando entrever su tatuaje y sus brazos atléticos. Y que “casualidad” Claudia, que tú y las vecinas, siempre pidieran víveres “antes” que llegáramos nosotros, los esposos de nuestros trabajos. Y a se que siempre te lo digo, pero ya hablé con Juan y Peter, y ellos también piensan igual que yo del pinche Carlitos.

A ver Claudia, dime la verdad, por favor, dímela: ¿porqué nunca me pediste que llegara a comprarte algo cuando regresaba del trabajo? ¿porque no podías esperar a que yo llegara? Perfectamente pude haber llegado a la tiendida de Doña Mary cualquier día, saliendo de trabajar. A ver… deja esa risita cagante y dime ¿porque nunca me hablaste al celular? ¡Díme algo cabrona!

Eo es tan típico. “Calladita me veo más bonita”. Es pero tan típico de tí. Quedarte callada. Y el imbécil hablando solo como perro callejero.

Y ahora, el maldito “evento” me dejó 2 grandes problemas. Bueno, uno ya lo era: Carlitos. Cómo pesaba el cabrón. Y el otro, pues eres tú… pero a tí no te quiero tirar, todavia tengo algunas cosas que reclamarte.

Aunque hay un tercer problema. Tu mamá. Desde hace 3 días que está buscandote por teléfono y no se que voy a decirle cuando hable para confirmar el juevecitos con ella y tu hermana.

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7 years ago

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