De cómo me di cuenta que soy un pendejo

Si te digo que tienes razón, estaría reconociendo que estoy equivocado, que lo que dije fue estúpido y que hubo una mala interpretación de mi parte. Entonces, tienes razón.

¿Sabes cual es tu error? Haberme enseñado a deducir respuestas ajenas a mí, interrumpirte creyendo que se lo que vas a decir. Últimamente he hecho eso y… me he equivocado. (Por pendejo).

Yerro cuando deduzco, como solías hacerlo; ya casi no. Yo, ahora más.

Actuar y reaccionar a la defensiva es una pendejada. Entonces, soy un pendejo, porque estoy siendo reactivo. Debo escuchar, para tratar de comprender antes que hable (yo), para saber cual es tu punto de vista, para llegar a un acuerdo, o de perdido, para no ser un perfecto pendejo machista, con pensamientos posesivos y agresivos (verbalmente hablando, claro).

Sigo siendo un pendejo, porque pudiendo disculparme o pedirte perdón, no lo hice, porque creí que el que no tuvieras toda la razón, aunado a tus lágrimas (oh… como me “pueden” a veces tus lágrimas), me daba el derecho exclusivo de irme, al menos, con el saber que tu tampoco habías ganádome…. ¡Que magna pendejada!

Me reforcé como un pendejo, porque me dijiste te amo y yo agaché la cabeza, sabiendo que yo también y no te lo dije. ¡Pendejote!

Me crece una capa de pendejez en la piel, así tal cual, cuando dejé que te metieras a tu casa sin pedirte perdón, decirte que me arrepentía, que tenías razón…

Soy un pendejo, porque pude dejar de serlo…. Y no lo hice.

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7 years ago

3 Comments

  1. Todos somos Pendejos por naturaleza, pero no todos tenemos el valor de hacer Pendejadas, nunca dejes de hacer Pendejadas Checo, saludos!

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