Adios con una lágrima

Adiós con una lágrima

– ¡Ssshhh!. No hables. Se ve en tu cara a leguas.

Levanto mi mano derecha, lentamente, inclinándola hacia su cara, y con mi dedo índice recorro el contorno de su nariz, de norte a sur, deteniéndome en sus trémulos labios. Beso mi dedo índice y lo regreso a su antigua posición. Lo acerco tanto como me es posible, sin tocar su boca. Levanto sus manos, con ambas mías y las beso…

– Yo no quería

– Lo sé. No te preocupes. No rompas la magia de éste última noche a tu lado.

De nuevo mi mano derecha, despacio, se dirige a tocar su rostro. Ese delicado rostro, que en este preciso instante pareciera querer llorar. Estoy robando esta última caricia pues, se que ya no me pertenece, ya no más.

– Sólo quería decirte que fue…

– Por favor, no me empujes desde esta altura. Déjame bajarme sólo. Poco a poco, con la ayuda de la amigable soledad y el fiel tiempo. Estoy muy en alto y se que mucho dolerá. Solo…

Me he convertido en un ladrón. Pero en un ladrón felizmente derrotado, ya que pasé dos años consecutivos entre sueños inalcanzables, entre sucesos inerrables, pues, no alcanzarían las palabras existentes para limitar este sentimiento.

– Ríete, por favor. Sonríe al menos (lo hace). Gracias. Gracias por todo.

Y en ese preciso instante, fotografío ese hermoso rostro y lo guardo en mi memoria muy preciadamente.

– Quizás (y es lo más seguro) no nos volveremos a ver.

 

(Te digo adiós… con una lágrima en mi mejilla)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

7 years ago

2 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*