Está teniendo un paro cardiaco, me urge un desfibrilador

De semblante sereno, con voz tranquilizadora y una barba tupida, el hombre más importante de la sala, pasa su mano despacio pero firme, en el objeto que parece tener vida.

– Buena niña… eres una buena niña…

Dice ésto entrecerrando los ojos, como recordando otras épocas de gloria, de aquella juventud que le dio fama entre la sociedad.

– Sara… ¡Saraaa!

Grita de pronto, exaltado. Voltea hacia la puerta y se queda mirando, como quien espera una entrada heroica.

Los gritos contrastan con la tranquilidad del cuarto color blanco. Aunque en realidad, lo correcto sería asociarlo al color azul, pues las luces de las potentes lámparas traídas de Alemania para ése lugar especial, hacen sentir incómodas a muchas personas, pues lo asocian a situaciones de urgencia, de sentimientos extraños, de pérdida y conflicto emocional. El Doctor lo sabe, se lo han comentado en diversas ocasiones.

Así a secas es conocido, El Doctor. Tanto sus trabajadores y como sus clientes de gran poder económico, saben que tiene una habilidad exquisita con el bisturí y gran conocimiento de las funciones del cuerpo, lo que le ha dado fama y reputación en todo lugar que se jacte de adorar al “miembro” especial de la familia.

Sin dejar de tocar la melena del ser que él asegura está teniendo un paro cardiaco, duda entre voltear a ver el reloj cartier que le regaló su tercer esposa, la puerta de cristal y forja que mando traer de Brasil o el ser que simplemente no se mueve un centímetro.

Sara es graduada desde el 2005 del MIT den E.U.A. con una acentuación en negocios internacionales. Tiene un post grado en literatura por al universidad pública de Berlín y dos diplomados en resucitación cardiopulmonar y emergencias médicas civiles, debido a la insistencia de su padre.

No obstante lo anterior, es precavida en situaciones de riesgo laboral y personal. Al menor desequilibrio social en La Sala, como le conocen los internos al lugar donde El Doctor pasa las últimas horas del día, se dirige corriendo por la puerta principal.

Sin embargo, en ésta ocasión se detiene de golpe al entrar. Su cara pálida, comunica mucho más de lo que podrían comunicar sus palabras. Estaba lista para irse, de hecho ya se lo había comunicado al Doctor unos minutos antes. Chamarra gruesa, guantes, bufanda, botas para nieve y su…

– Rápido Sara, necesito un desfibrilador, ¡No tiene pulso! Creo que está teniendo un paro cardiaco.

Grita El Doctor, sumamente agitado. Sus ojos reflejan angustia del momento, pero también mucho cansancio, pero no causado por un mal día, sino por la edad. Los días de gloria han pasado. Sus clientes son menos con cada invierno que pasa. Él lo sabe, pero no deja de pelear por lo que es suyo, su pasión, su vida entera. Una pelea que parece más con la edad que con defender su negocio.

Sara, después de pensar las palabras, solo atina a decirle:

– Me voy…

El desconcertado, observa acercarse a Sara justo junto a él.

Despacio, muy despacio, Sara estira su brazo y lo acerca a quien El Doctor no ha detectado latidos en minutos, quizás por viejo, quizás por un error… no lo sabe. Pero Sara si. Ella lo ve y lo comprende todo. Aunque joven, es observadora y muy educada. Jamás le faltará el respeto al Doctor. Por esa razón, solo pone su mano suavemente en la de él, la levanta y con la otra sujeta su gorro de frío.

Camina hacia la puerta, con un poco de prisa, pero se detiene en el lumbral. Voltea y ve un Doctor totalmente apenado y pensativo. Apoyado en sus manos, sobre la mesa de metal. La piel de su cara roja en una mezcla de coraje y vergüenza. Sara cierra su salida con una tímida pregunta asesina:

– ¿Quiere que le ayude a buscar sus lentes de nuevo, Doctor?

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4 years ago

2 Comments

  1. Como estas historias hay millones todos los días, lo malo es que no siempre se dan en hospitales,o enlugares donde haya un medico al alcance y la gente no siempre sabe como reaccionar, es importante tomar en cuenta que en estas ocasiones el saber reaccionar puede ayudar a mucha gente

  2. Lo que pasa es que el gato es heterosexual y no le gusta que le acecariin los hombres (cosa que a med tampoco jajaja).De todas maneras me da que la voz este1 superpuesta

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