El secreto de como lidiar con el tráfico

Tengo un grave problema: no soporto el tráfico vehicular. Y cuando eso pasa… literalmente, empiezo a perder la razón:

…Divago entre recuerdos de la primaria con mi maestra gordita, la que tenía un bigote diminuto y que olía invariablemente a torta de jamón. Recuerdo como la hacía reír  porque siempre escribía mi nombre incorectamente: “Diego Armando” y yo le agregaba Maradona… me gustaba verla reír. Era tan sólo un niño de 7 años, pero recuerdo el día la descubrí llorando, en la hora del recreo. Regresé por mi jugo al salón y ahí estaba ella, en su escritorio, llorando a mares. Me quedé quieto, por un momento y después corrí no se cuanto tiempo, pensando en todo, en nada… en algo que me hiciera comprender porque le habían hecho tanto daño… Nunca le dije nada, claro, no pude. Esa fue la primera vez que vi llorar a alguien desconsoladamente, sin poder parar. Pobre…

…Reboto ideas, años después, en conciertos a los que asistí de adolescente con mis amigos, como brincamos las rejas del Estadio de béisbol Monterrey en el concierto de Caifanes… de cómo me atrapó el guardia de seguridad de la camisa, pero seguí corriendo y entre al slam… ¡y no me soltaba! Fue genial como encontramos la forma de colarnos hasta adelante y conseguir asiento… traumado quedé cuando empezó la Negra Tomasa y ví caer a toda la gente de la banca en que estaban parados, gritando, bailando y ¡zas! Azotaron delante mío, pero nunca dejaban de gritar…

…Paso rapidito por las canciones que me taladraba mi hermana, cuando ella era adolescente y yo apenas un chavito de 8 ó 9 años… Es por mi hermana mayor que conozco todas las canciones de Los Hombres G y de Luis Miguel… Ella los adoraba y yo me atoraba todo su repertorio… Desde Marta tiene un marcapasos hasta La incondicional, me las sé de memoria… “Algún día te van a gustar” me repetía a cada rato… No podía estar más equivocada la querida primogénita de mis padres…

…Por razones que desconozco, siempre termino tarareando canciones antiguas de Queen… Another one bites the dust, tu ru ru, tu tu… tu ru tu, tu turú! Así reza el bajo… Ese detallito tan simple, como hacer lucir la canción ochenteramete… o la de Bycicle… o la de Don´t stop me now… son canciones que me mueven… y disfruto en cualquier lugar… y sólo con recordarlas…

…Pero de los recuerdos más recurrentes que tengo, está el de mi época en la que tocaba en un grupo de rock… recuerdo que fuimos al DF a tocar en lugares rockeros y dar a conocer nuestro material. De hecho, tocamos en Rockotitlán e íbamos a salir de gira con Santa Sabina, porque el guitarrista era amigo del guitarrista de ellos… en fin, pensábamos que no hay peor lucha que la que no se hace… e insistimos…

El secreto de como lidiar con el tráfico: ver el escote de tu novia... porque no hay peor lucha que la que no se hace
El secreto de como lidiar con el tráfico: ver el escote de tu novia… y pensar: “No hay peor lucha que la que no se hace”

“No hay peor lucha que la que no se hace”, me quedo pensando. Volteo y veo a mi novia. Me encanta, en verdad. Tiene un cuerpo escultural y no es por nada, pero tengo una gran suerte que haya aceptado ser mi novia y que me haya aguantado por más de 4 años. “No hay peor lucha que la que no se hace” sigo repitiéndome… y, de la nada, así sin pensarlo, menciono la siguiente frase: “Yolis: ¿me enseñas una teta?”

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5 years ago

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