¿Ser Libre o Sentirme Libre? Somos más libres por sentirnos plenos

¿Ser libre o Sentirme libre?

Recientemente he platicado con varias personas acerca de “la libertad”. Y definitivamente no encontré una idea base de donde partir para empezar una discusión acerca de “ser libre”. Desde mi punto de vista, mas que ser libre, nos sentimos libres; primero pienso, luego actúo.

La libertad, como idea básica, es poder hacer lo que uno desee de una forma responsable, o sea, sin dañar a los demás o al entorno. Cualquier otra forma de verlo es libertinaje y eso, daña. Punto.

Ese concepto de libertad, se intensifica cuando somos adolescentes y queremos romper todos los paradigmas y reglas, para “sentirnos libres”, sin presión de nadie y de ningún tipo.

Ideas de “ser libre” antes de “madurar”:

  1. Llegar a mi casa a la hora que “termine mi fiesta”
  2. Gastar en cualquier lugar de diversión hasta donde alcance mi dinero
  3. Escuchar la música que quiera y vestirme como quiera
  4. Invitar a salir a una persona o simplemente estar en libertad de escoger con quien salir a divertirse
  5. Dedicarle tiempo a mi “obligación” (estudio o trabajo) cuando lo desee, sin presionarme
  6. En resumen: Si quiero, lo hago… y me vale! (y si no… también, me vale!)

Sin embargo, una vez que acaba ese lapso y entramos al mundo del “joven adulto maduro” evoluciona ese concepto.

Llegar a la hora que termine mi fiesta implica, no rendir en el trabajo al día siguiente o de plano, hasta no ir a trabajar… y si se alarga ese detalle de “mi fiesta” se podría acabar mi puesto en esa empresa.

Gastar toda mi quincena en diversión, antes implicaba quedar el siguiente fin de semana sin dinero; en el mundo del joven adulto, puede significar no tener para la gasolina, no poder ir al cine o ir a cenar con mi novio/novia, quizás no ser capaz de comprarme ropa, pagar celular, o hasta pagar una maestría o posgrado, etc. Irónicamente, puede costar más, el divertirte “lo mismo”.

Escuchar música, a cualquier edad es indiferente, si modulamos el volumen cuando vamos en nuestro auto… ¿imaginan a un anciano manejando y escuchando Master of Puppets de Metallica, a todo volumen?

El vestir si evoluciona un poco. Los adultos jóvenes que trabajamos, por lo general, ya “no podemos” usar camisas de grupos de death metal en el trabajo; las mujeres “no pueden” usar blusas por encima del ombligo. La sociedad nos impone códigos de vestimenta laboral, si queremos convivir con “los normales del mundo corporativo”. Imaginen esto: “Eres realmente muy brillante y capaz, pero si entiendieras nuestro código de vestimenta, ya te hubiéramos promovido de puesto”, ¿valdría la pena enseñar nuestro tatuaje u ombligo todos los días?

Dedicar tiempo a mi obligación de estudiar evoluciona al trabajo. Pero si se contrae matrimonio, la situación tiene una doble evolución. No solo hay que ver nuestros nuevos compromisos de joven adulto en una sociedad exigente, sino que ahora, debemos confabular nuestro diario con una pareja que tiene sus ideas de como ser libre, y ahora son 3 individuos: Tú, Tu pareja y Ustedes.

: sigues siendo un individuo y tienes tus gustos, responsabilidades y pasatiempos.

Tu pareja: Él o Ella, también es un individuo y posee los mismos derechos y obligaciones, al igual que Tú.

Ustedes: ahora, con el matrimonio llegan responsabilidades nuevas que podrías desdeñar como individuo pero no como esposo/esposa. Ahora, se espera que actúes de cierta forma y con ciertos compromisos… ciertas obligaciones a las cuales no puedes renunciar. Punto. Así funciona la sociedad. (¿Será por eso que las “nuevas parejas” inventaron la unión libre?)

Mi libertad empieza donde la de los demás termina. Benito Juárez dijo algo muy cercano “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Pero ¿donde están los derechos y obligaciones respecto a la libertad de una pareja casada? ¿Siquiera existe una libertad del concepto “Ustedes”?

Creo que por eso sigo sintiendo que ser libre es sentirme libre. Hay algunas acciones que nos hacen sentir libres, aunque sea solo por momentos, y eso nos da “pila” para seguir con nuestras obligaciones diarias, que con el tiempo, pueden llegar a hacernos sentir anclados, amarrados, con “falta de libertad”, si no hay una comunicación clara y abierta acerca de mis gustos, responsabilidades y pasatiempos.

  1. Tirarte de un paracaídas o de un bunggie, escalar, excursionar, etc.
  2. Tomar alcohol y ponerte borracho
  3. Montar a caballo
  4. Correr en el campo
  5. Sentir el aire y abrir los brazos en la proa de un barco (asi o más cliché!)
  6. Vestirte de cierta forma o estilo
  7. Escuchar cierta música
  8. Engañar a tu pareja de manera casual
  9. Salir con tus amigos del alma (sin tu pareja, claro!)
  10. Bailar, Cantar, Pintar, Leer, Escribir, etc.
  11. Hacer deporte o algún ejercicio como correr, bicicleta, pesas
  12. Drogarte
  13. Tener un(a) amante
  14. Ir a un concierto
  15. Coquetear (es impresionante como se ha puesto de moda con el Facebook!)
  16. Viajar
  17. Gastar impulsivamente (benditas tarjetas de crédito!)
  18. Comer en exceso
  19. Fumar
  20. Ir a la iglesia en exceso. (Si no eres Padre o Monjita, creeme esto: no necesitas ir todos los días a la Iglesia. Punto)
  21. Etc.

Son formas de sentir libertad por momentos. Algunas buenas y otras realmente destructivas para el Tú o para las 3 personas -Tú, Tu Pareja y Ustedes-.

No hay que ser psicólogos para saber que todos tenemos tendencias y patologías que debemos llenar: por eso escogemos nuestra profesión, por eso escogemos una pareja, por eso escogemos un hobbie, etc. porque necesitamos expresarnos en cierto nivel cada cierto tiempo.

La libertad es poder elegir sentirme libre sin destruir o dañar algo o a alguien. Así como la felicidad son momentos especiales en la vida y no un estado constante, ser libre es poder elegir ciertos momentos únicos, especiales, que nos den energía y nos haga sentir excelentes para enfrentar los compromisos que “debemos” de hacer por nuestra evolución como personas, individuos, como seres sociales.

Hay una frase que decía mi tío y cuando adolescente odiaba, pero ahora la recuerdo (y lo recuerdo a él) con un punto de vista casi opuesto. Me decía muy seguido “Cómo te veo me ví… Como me ves, te verás…” y me deja un gran aprendizaje. No seremos jóvenes toda la vida y actuar libremente como tal, sería penoso en algún momento. Claro que hay que disfrutar el momento, obvio, pero sin perder de vista que nuestros actos tienen consecuencias. Siempre. Los errores, son para aprender de ellos y ser mejores… no repetirlos y pedir disculpas o perdón todo el tiempo… Tu pareja es igual de importante que Tú! No seas egoista ni hedonista!

El Che Guevara dijo alguna vez “Somos más libres porque somos plenos, somos más plenos porque somos libres”. Coincido. Soy de los que piensan que uno forja su propio destino con sus palabras y acciones. Si lo que hago hoy con mi libertad, me dará vergueza o pena mañana, debo cambiar, evolucionar. Punto.

Ser libre significa una comunión contigo mismo en la cual te sientas feliz, seguro y pleno, ser libre de remordimientos por actos tuyos o de alguien más, ser libre y no tener cargas que te hagan arrastrar dolor o preocupación. Libertad es ser feliz contigo, con tu vida y con los que te rodean.

Debo de actuar hoy, con la libertad de como me gustaría que me recordaran siempre.

 

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7 years ago

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